Hibridación BESS vs. Stand-Alone:
La decisión estratégica que definirá la TIR de los activos renovables en España
El mercado eléctrico está evolucionando rápidamente. La creciente variación de los precios de la electricidad a lo largo del día y la caída del valor de la energía solar durante las horas de máxima producción han convertido al almacenamiento energético en un elemento clave para garantizar la rentabilidad de los proyectos renovables y acelerar la transición energética. De hecho, advertencias recientes del sector indican que el déficit de almacenamiento actual amenaza directamente la integración de las renovables.
¿integrar baterías en plantas existentes o desarrollar proyectos independientes ?
Para los Asset Managers, Fondos de Inversión e IPPs, la gran decisión ya no es si invertir en almacenamiento, sino cómo hacerlo: Desde la experiencia de Ansasol en ingeniería y desarrollo de proyectos.
Analizamos qué opción genera hoy mayor valor:
- El gran cuello de botella: Acceso a Red.
El crecimiento del almacenamiento energético ya no depende únicamente de la tecnología o de la rentabilidad de las baterías. Hoy, el principal desafío es el acceso a la red eléctrica, un recurso cada vez más limitado y estratégico.
Los proyectos de almacenamiento Stand-Alone (Greenfield) necesitan obtener un nuevo punto de conexión para evacuar la energía. Sin embargo, la saturación de muchos nudos de la red, la elevada competencia por la capacidad disponible y unos procesos administrativos cada vez más complejos están ralentizando el desarrollo de nuevos proyectos. Esto se traduce en mayores plazos de tramitación, más incertidumbre regulatoria y un incremento del riesgo para los inversores.
En este contexto, la hibridación (Brownfield) se presenta como una solución claramente ventajosa. Al incorporar un sistema de almacenamiento a una planta fotovoltaica ya en operación o autorizada, es posible aprovechar el punto de conexión y la capacidad de evacuación previamente concedidos, evitando gran parte de las limitaciones asociadas a la obtención de nuevos accesos.
Esta estrategia no solo reduce significativamente los tiempos de desarrollo (Time-to-Market), sino que también disminuye los costes de tramitación, reduce el riesgo del proyecto y permite comenzar a generar ingresos mucho antes. Además, optimiza el uso de infraestructuras ya existentes, incrementando el valor del activo sin necesidad de desarrollar una nueva conexión desde cero.
En un mercado donde el acceso a la red se ha convertido en uno de los recursos más escasos, la capacidad de aprovechar infraestructuras existentes puede marcar la diferencia entre un proyecto que entra en operación en pocos meses y otro que permanece bloqueado durante años.
- Optimización de CAPEX y Riesgo. Uno de los principales atractivos de la hibridación con sistemas de almacenamiento (BESS) es su capacidad para optimizar la inversión inicial (CAPEX) y reducir el perfil de riesgo del proyecto. A diferencia de un desarrollo Stand-Alone, la integración de un BESS en una planta fotovoltaica ya construida permite aprovechar infraestructuras existentes como la subestación eléctrica, las líneas de evacuación, los sistemas de control (SCADA), las comunicaciones e incluso parte de la obra civil. Compartir estos activos evita duplicidades y reduce significativamente la inversión necesaria para poner en marcha el almacenamiento.
- Certificados de Ahorro Energético (CAE) y Revenue Stacking.
La rentabilidad de un sistema de almacenamiento ya no depende únicamente de evitar el desperdicio de energía renovable cuando la producción supera la capacidad de la red (curtailment). Hoy, el verdadero valor está en combinar distintas fuentes de ingresos, una estrategia conocida como Revenue Stacking.
Esto significa que una misma batería puede generar ingresos de varias formas al mismo tiempo. Por ejemplo, comprando y vendiendo energía cuando los precios del mercado son más favorables (arbitraje), prestando servicios de estabilidad y equilibrio a la red eléctrica y, próximamente, participando en el nuevo mercado de capacidad, que remunerará la disponibilidad de sistemas capaces de aportar flexibilidad al sistema eléctrico. La puesta en marcha de este mercado, impulsada por España junto con otros países de la Unión Europea, abre una nueva vía de ingresos para los proyectos de almacenamiento.
A todo ello se suma una ventaja adicional: los Certificados de Ahorro Energético (CAE). Cuando el proyecto se estructura correctamente, las mejoras de eficiencia energética que aporta el sistema de almacenamiento pueden convertirse en certificados con valor económico. Estos certificados pueden venderse en el mercado, generando ingresos adicionales que ayudan a financiar parte de la inversión inicial (CAPEX) y mejoran la rentabilidad desde las primeras fases del proyecto.
Del papel a la realidad
No hablamos de futuro, sino de ejecución. En Ansasol, ya estamos estructurando la hibridación de activos clave, con ejecución prevista para el primer trimestre de 2027. Dimensionamos la degradación técnica, modelizamos la curva de precios y ofrecemos soluciones EPC llave en mano que garantizan el Debt Service Coverage Ratio (DSCR) que exigen los comités de inversión.
¿Está su cartera de activos preparada para capturar valor en este nuevo escenario de volatilidad o sigue expuesta a las horas de precio cero?
En el nuevo mercado eléctrico, disponer de acceso a la red ya no es solo una ventaja técnica: es una ventaja competitiva. La hibridación convierte un activo existente en una oportunidad para acelerar la rentabilidad y maximizar su valor a largo plazo.
Andrés Romero
Dpto. Comercial
ANSASOL














